Gracias a esta capacidad pueden identificar personas, rastrear animales, detectar enfermedades e incluso percibir cambios emocionales en los seres humanos. Cada paseo representa para ellos una auténtica aventura llena de información invisible para nuestros ojos.
Cuando un perro se detiene a olfatear un árbol, una pared o el césped, no está perdiendo tiempo. Está leyendo una especie de periódico canino lleno de mensajes dejados por otros perros y animales.
Por eso los paseos no deberían consistir únicamente en caminar rápido. Permitir que nuestro perro explore con la nariz contribuye a su bienestar mental y emocional.
Olfatear los relaja, los estimula y los ayuda a mantenerse equilibrados. Para ellos, el mundo tiene miles de aromas que cuentan historias fascinantes.🐶
El presente artículo es meramente informativo. Siempre consulte a un experto veterinario



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